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Joe Barcala

Joe Barcala

Me encanta la magia de la imaginación que me permite recorrer el mundo, los rincones de la inteligencia y las infinitas posibilidades del universo mismo. Te invito a visitar mi blog: www.JoeBarcala.com

Si un maestro no ama la lectura es como si un doctor no se fascina con el cuerpo humano. Además de contagiar a sus alumnos con la emoción de un buen libro, el maestro debe ser muy creativo para promover la lectura en sus alumnos.

Para empezar, debe romper esquemas. Ya sabemos que la educación moribunda de nuestros tiempos, lo único que busca es condicionar a los alumnos a formar parte de un sistema caduco que sólo desea crear empleados para las industrias y grandes corporativos. Así que no deje que la lectura se vuelva parte de una tarea más dentro de esa cuadrícula chica de la que todos quieren escapar.

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25 ideas para promover la lectura

  1. Saque a los personajes del libro. Los eventos escolares como el día de las madres o fin de cursos, haga que algunos niños o jóvenes se disfracen de los personajes de una historia y que sean ellos los maestros de ceremonia. Elabore guiones que impulsen a conocer al personaje más a fondo.
  2. Hable de los libros con emoción. Si usted leyó realmente esa obra, estoy seguro que podrá contagiar sensaciones favorables sobre la historia. Cuente un poco de ella, hágales imaginar escenarios, problemas a resolver, parte del conflicto que da vida a la novela.
  3. Elija libros para la edad de los alumnos. No pretenda que las obras de adultos sean parte de su conocimiento, lleve historias de su edad. El principito es para todas las edades. Julio Verne es particularmente bueno para la adolescencia, al igual que La metamorfosis de Kafka. A mi me encantó leer en aquellas mocedades la obra Edad prohibidadescarga aquí– de Torcuato Luca de Tena.
  4. Involucre a los padres de familia. Cuando inicia el curso, pregunte a los papás qué libros le sugieren a sus hijos. Invítelos a hablar del libro que les gusta en el salón de clase (si quiere donar algún ejemplar para el salón de clase sería fantástico).
  5. Dediquen 20 minutos a leer en el salón diariamente. Recorte 5 minutos a cada materia y verá lo fascinante que resulta ver a los jóvenes hablando de los libros que están leyendo con sus compañeros. Esta idea la he visto funcionando con resultados estupendos. Se pelean los libros ¡y eso es maravilloso!
  6. Organice junto con la dirección la feria de la novela. Por grupos, los alumnos deben leer y promover la lectura de un libro en una feria con stands para que inviten a la comunidad escolar a escuchar sus presentaciones en cada puesto. Deben invitar a los padres de familia también. Hacer que el evento sea memorable. Podrían hacerlo un par de veces al año y lograrían más que dos libros por alumno, porque ellos mismos verían los puestos de sus compañeros y se animarían a leer otras obras.
  7. Invite escritores a platicar con ellos. No limite ese tiempo, genere un día especial para ampliar sus conocimientos, realizar talleres de escritura, jugar y participar en dinámicas como armar oraciones con palabras (podrían ser frases del mismo autor). Invíteme si gusta.
  8. Un rally de lectura podría ser muy divertido. Luego de leer algunas obras básicas del curso correspondiente, organice actividades en diferentes bases para reforzar el contenido de las historias: en una base podrían ver un vídeo sobre una novela (Pedro Páramo, por ejemplo), en otra base deben adivinar de qué libro es cada frase, en otra base podrían estar en la biblioteca o en un salón de clase con los libros en cuestión y encontrar en la obra un determinado pasaje, etc.
  9. En navidad o el día del amor, los intercambios que sean de libros. El famoso amigo secreto debe descubrir su identidad si el amigo a quien le envía mensajes sobre el libro que va a regalarle, le adivina el título, por ejemplo. La dinámica puede variar al gusto, la idea siempre es promover la lectura entre los estudiantes.
  10. Divida los libros de historia por capítulos, cada grupo explica su parte. Así como los maestros suelen dividir los temas de una materia, las partes de los libros académicos deben también ser parte de sus tareas. En clase de psicología, por ejemplo, elaborar el perfil de un personaje. En dibujo, crear el retrato de personajes o de una casa donde habitan. Para Macondo en Cien años de soledad, existen miles de dibujos de los alumnos que lo leyeron. Búsquelos en la red.
  11. Teatralidad. Las representaciones teatrales de diferentes obras son una herramienta muy útil para que los alumnos aprendan a imaginar las evocaciones significativas de las palabras contenidas en los libros. Debería permitirles elegir la obra, aunque de preferencia establecer la lista de donde pueden seleccionar ellos la mejor opción.
  12. Llévelos a bibliotecas públicas. Los viajes fuera de la escuela son siempre significativos en el aprendizaje de los alumnos. Si se les lleva a la biblioteca dentro de la misma institución no va a resultar tan emocionante como salir del colegio. Puede preparar actividades específicas tendientes a potenciar el logro de algunos objetivos.
  13. Luego de leer un libro, vean la película en clase y generen debate. Los alumnos suelen producir comentarios muy favorables de los libros contra las películas porque disminuye el contenido emocional de la obra al pasar al cine.
  14. El que enseña aprende más. Permita que sus alumnos vayan a grados menores a promover la lectura en sus compañeros más pequeños. Si sólo habla el maestro, el alumno aprende el 5% del contenido. Si el alumno se involucra y explica el contenido de un tema, retiene el 85%. Es importante que todos los conocimientos los tengan que explicar ellos. Ese es el fundamento del aprendizaje colaborativo donde el maestro pasa a ser facilitador. No vuelva a dar clases como se acostumbraba antes, donde el maestro habla y el alumno escucha. Es un serio error.
  15. Vaya a librerías con sus alumnos. Acuerde con los libreros la visita y motive al propietario a regalar un libro a cada alumno o al menos que rife unos 5 libros. Que les guíe por el mundo de los libros y les enseñe a encontrar las mejores novelas para ellos. Quitarse el miedo es lo primero que sucede. Se animan a preguntar y podrán sentirse como en casa luego de un rato. Conozco algunos libreros dispuestos a dar atención a grupos, pregunte.
  16. Cuente historias sobre los autores. ¿Sabía que la muerte de Edgar Allan Poe es un misterio –vea nota-? ¿Que Dostoievsky causó un incendio por un cigarrillo que puso bajo fuego a medio San Petersburgo –ver nota-? ¿Sabía que Quevedo apostó con sus amigos que le diría a la Reina Isabel sobre su cojera –ver nota-?
  17. Elaborar un juego de maratón literario. Cuando los alumnos deban leer una obra, pídales que elaboren preguntas con respuestas sobre la obra. Con esas preguntas pueden pasar varias sesiones jugando. Esperemos no gane la ignorancia.
  18. Crear un crucigrama con valor. Con los libros que se leerán durante el curso, elaborar un crucigrama ciertamente difícil pero no para quienes los lean. Ellos, conforme lean sus obras, podrán responder el crucigrama, quien logre armar el crucigrama primero, podría ganar algún premio.
  19. Elaborar vídeos luego de leer una novela. Como ejercicio, los alumnos deben subir un vídeo a YouTube o Vimeo invitando a otras personas a leer la obra. Deben seguir ciertas reglas establecidas por el maestro. Mire este ejemplo.
  20. Combine los temas literarios con los académicos. Si está hablando de la independencia de América, por ejemplo, donde Simón Bolívar crea un ejército para liberar a Cundinamarca (Colombia y Venezuela juntas), hay dos novelas fabulosas sobre el tema: Las lanzas coloradas de Arturo Úslar Pietri y El general en su laberinto de Gabriel García Márquez. Hay un tema en redacción que se llama “instrucciones”, seguirlas o redactarlas, según cada libro de texto. Luego vea este vídeo. Búsquele, siempre hay una obra para cada tema: ¿incesto? Edipo Rey, ¿democracia? El abogado del diablo, ¿prostitución? La cándida Eréndira, ¿amor? Romeo y Julieta, ¿tradición familiar? La caída de la casa de Usher, etc.
  21. Ejercite el análisis de contenido de las obras o textos. En cierta ocasión solicité a mis alumnos que comprara un periódico distinto cada quien. Vimos cómo cada periódico redactaba la misma noticia y notamos que unos resaltaban la parte religiosa, otros la económica, la social y la oficial. Así pudimos encontrar el perfil de cada medio impreso y saber que cada uno habla desde su ideología. En la literatura también sucede, cuando lean El extranjero encontrarán parte de la ideología existencialista. Si son niños sea más creativo aún, por ejemplo, use globos, plastilina, muñequitos y lea mientras se representan ideas o situaciones.
  22. Invite a sus alumnos a escribir después de leer. En cierta clase de historia que impartí en bachillerato, cada alumno representaba a los reyes aztecas: Acamapichtli, Hitzilíhuitl, Chimalpopoca, Izcóatl, etc. Ellos hablaban en primera persona sobre su reinado. En el examen, el 99% de los alumnos supo las respuestas del tema de los reyes. Así, luego de leer por ejemplo El matadero de Esteban Echeverría, cada uno de ellos podría escribir su propia historia sobre lo que ve en la sociedad; luego debe fingir que es un autor y hacer la presentación de su obra a los compañeros y otros maestros o padres de familia. Practique también con poesía.
  23. ultraísmo, promover la lectura Ultraísmosurrealismo, promover la lectura Surrealismo

    Enséñeles a ser vanguardistas. Luego de conocer las vanguardias del Siglo XX, los alumnos se sienten libres para escribir, son los dioses creadores de sus propias obras. Por experiencia, luego de presentar dibujos del surrealismo o del ultraísmo, explicar su manifiesto creativo, los alumnos explotan mejor su creatividad. Luego pueden debatir sobre qué es el arte o cuál sería su manifiesto como creadores de obras.

  24. Invente juegos con las estampas de los autores o con las portadas de los libros. Cada uno se pone detrás de la imagen y habla del autor en primera persona y juegan periodicazo como si fueran ellos los personajes.
  25. Llévelos a conocer una editorial. Los editores están ansiosos por compartir con las nuevas generaciones su oficio y la experiencia suele ser muy satisfactoria para los alumnos. Algunos incluso se animan a concursar con poemas o cuentos en ediciones para premiar a los ganadores. Tengo poemas publicadas en varias de esas ediciones y es muy motivante saber que otros están leyendo mis trabajos. También tener un blog donde se publica lo que uno escribe o escribir para otros blogs, resulta placentero también. Como ejemplo, mire mis escritos en otros blogs:
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