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El gran dilema del norteamericano estadounidense.

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Franco

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Humanista, curioso, emprendedor y socialista; "la decisión es tuya".
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 Un sistema que dejo de ser sueño para convertirse en pesadilla

El gran dilema norteamericano estadounidense, “Ser o no ser”, gobernado por un hombre despreciable, uno que insulta la dignidad humana y sobretodo la dignidad de la mujer, insulta a la clase trabajadora constituida en gran parte por latinos sobretodo mexicanos. El dilema es, ¿qué hacemos?

Circula una frase y una imagen en Estados Unidos que expone una faceta del ahora presidente electo; “El emperador no tiene Huevos”, pues este cambia de parecer como de calcetines; ello presagia incertidumbre para los Estados Unidos.

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Trump y el dilema

Un tipo odioso

El odio que generó Donald Trump en su campaña, basada en él mismo, demuestra que la mayoría del pueblo que votó por su propuesta, piensa de la misma manera. Prueba que dentro de los Estados Unidos reina no sólo la ignorancia, si no también desprecio, odio, racismo, sexismo, homofobia, por mencionar sólo unos cuantos sentimientos de aquellos ciudadanos estadounidenses que apoyaron al ahora presidente electo.

El señor Donald Trump inicio su campaña donde sabía cómo y contra quién enfocar el ataque: hacia los mexicanos. Llamándonos violadores, poseedores de drogas, criminales, etcétera. También insultó a las mujeres,  sin pensar que el señor tiene madre, hijas, esposa…

¡No es posible que la gente quiera por líder a un patán! Es lo peor en cuanto a moral, desconoce el valor del ser humano; ni siquiera a un hombre que represente al hombre moderno, tal vez si, de negocios. Pero muy poco hombre, sin valores y respeto hacia la humanidad.

Al menos no miente

Por otra parte, algo bueno tiene el señor, que dice lo que va a hacer, que es claro en el objetivo y en palabra, no esconde sus intenciones y no es político. Sin embargo, no es el adecuado para dirigir un gran país como Estados Unidos; aun así, el pueblo estadounidense ha votado, ha tomado su decisión.

“En el pecado llevan la penitencia”, pues tendrán que sufrir las consecuencias de su decisión. Vemos que en realidad, el pueblo estadounidense no es tan inteligente como se creía y, si lo fuera, entonces es un pueblo que odia, desprecia y esclaviza; un pueblo que no merece ser calificado como “el sueño americano”, si no “la pesadilla americana”.

Un mal contendiente

Por otra parte, Hillary Clinton no demostró confianza, ni devoción, mucho menos credibilidad; su debilitada salud no inspiraba la fortaleza para soportar la gran responsabilidad que otorga el gran poder de ser presidente de los Estados Unidos.

Hillary Clinton

Una vez más y en un país diferente, se ha desperdiciado una oportunidad para un candidato que de verdad hubiese buscado la unión nacional, que en verdad hubiese buscado soluciones y no seguir el juego de atacar, creando problemas, sin enfocarse en lo que realmente se necesita: organizar el país que es líder mundial.  Los votantes tenían un dilema, y lo resolvieron de la peor manera.

Si este país procurara dirigir de forma pacífica, buscando la unión de la humanidad, se ganaría más adeptos, tendría más alianzas, como las que necesitamos. Compartir la sabiduría para aniquilar el hambre, usar la ciencia para curar enfermedades, los modos de vida para ser más felices, para construir una humanidad con conocimiento, edificar a la humanidad con amor, con justicia y bondad. Un sitio donde se pueda favorecer la unión de la humanidad.

Un dilema

Sin embargo, lo único que hicieron fue demostrar que este país está dividido, porque no sabemos unirnos como humanos que somos. Demostraron que no somos tan inteligentes como decimos, que no somos tan humanos como decimos, que aún nos falta mucho por aprender.

Querer separar a la gente es algo que ya no deberíamos de pensar. Dividir el mundo es algo en lo que ya no deberíamos de pensar, ni imaginar. Tenemos que construir un mundo en el que hay oportunidades para todos, no nada más para los que tienen más; no nada más para los ricos.

Aprendamos algo: todos nacemos igual y todos morimos igual, ahí no hay dilema. Todos somos uno y uno somos todos. Es inconcebible que a estas alturas de la humanidad, en estos años que hemos visto y vivido tantas guerras, tantas desgracias aún optemos por el odio, aún optemos por la ignorancia, por la ignominia.

Falta un verdadero líder

Es increíble, pero en fin. El destino de la gente lo decidirá quién sea su líder. Desgraciadamente, los políticos y gobernantes procuran el bien sólo para unas cuantas personas y no para todos.

En mi opinión, un verdadero líder da todo por todos, porque es eso, un líder; quien adopta cuida y tiene el conocimiento necesario para saber tomar las decisiones justas y necesarias para el bien de todos los que están a su cuidado. Al parecer, los candidatos sólo se concentraron en una pequeña imagen de la gran fotografía pues Estados Unidos, nación líder y supuesto ejemplo a seguir, cobijo de muchas naciones.

Para terminar, todos cometemos errores y tenemos la oportunidad de rectificar, corregir, seguir adelante con nuestras ideas; es nuestra decisión. Si hacemos bien o hacemos mal, tomemos nuestra responsabilidad, ese es el dilema. Nadie es perfecto. Buena suerte a todos.

#UNITEUSINPEACE .

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