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Médico especialista en Obstetricia y Ginecología. Soy autor de dos novelas históricas: Lucius Cassius, el médico esclavo y El Escrito de Dios, publicadas por la Editorial Stonberg. Recientemente he publicado mi tercer libro CÓMO ENFERMAR Y NO MORIR EN EL INTENTO Un viaje a través de la historia de la Medicina, un recopilatorio de artículos de mi blog.

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Antes de nada, un aviso: este artículo es para mayores de 18 años, bueno, puede que me equivoque…

A lo largo de la historia encontramos teorías sorprendentes acerca del sexo y de la reproducción humana. Así, se pensaba que el coitus interruptus podría provocar la ulceración del pene o que los gemelos eran el resultado de una mujer que había disfrutado mucho en la copulación. También, más cercano a nuestros tiempos, en algunas órdenes religiosas se practicaba a los monjes una sangría –habitualmente mensual- que les ayudaba a eliminar los humores corruptos originados por la retención del semen a consecuencia del voto de castidad que debían cumplir. Y es que este fluido corporal del hombre llamado semen, de una forma u otra fue motivo de estudio y en nuestros tiempos todavía nos sorprende.

Desde tiempos antiguos, el semen se consideró algo importante relacionado con la masculinidad. Los chinos pensaban que el jade era el semen reseco del dragón celestial, y en la actualidad persisten culturas de Papúa Nueva Guinea en las que los jóvenes de la tribu practican felaciones a los hombres mayores, al pensar que ese semen les conferirá masculinidad y sabiduría.

La calidad espermática

El holandés Anton van Leeuwenhoek, fue el primer científico que gracias a un microscopio compuesto, y examinando una muestra de su “propia cosecha”, quedó impresionado al descubrir esos pequeños “animálculos” como los denominaría. Tardó un tiempo en dar a conocer su descubrimiento a la Royal Society de Londres, y mucho más, casi dos siglos, en averiguarse cómo se formaban los seres humanos, de hecho, antes pensaban que cada espermatozoide era un diminuto ser humano ya preformado.

Un 60% de líquido seminal se produce en las vesículas seminales, un 30% en la próstata y el 10% restante, en los testículos, donde se originan los espermatozoides. Cuantos más hay, más denso es el esperma, pero esto no quiere decir que aumente la capacidad de fecundar el óvulo, ya que intervienen otros factores como la forma y vitalidad de los mismos.

No lo digo yo, sino la OMS, pero en la actualidad la calidad del semen no es que sea mala, es pésima. A principios del siglo XX encontrábamos un promedio de 100 millones de espermatozoides por mililitro -uno arriba, uno abajo-, hoy no llega a los 15 millones, considerado límite para poder fecundar. Entre los factores que lo explican está el tabaco, la contaminación, el estrés y la mala alimentación. Por cierto, hay alimentos que pueden aumentar el número y mejoran la movilidad de los espermatozoides como la ingesta diaria de almendras, avellanas y nueces.

Otro factor que explica la baja calidad de los espermatozoides es el uso de “slips”. Sí, los hombres que utilizan calzoncillos anchos tienen un 17% más de espermatozoides que los que utilizan este tipo de prenda, y es que los testículos están más pegados al cuerpo, aumentando su temperatura, algo no muy bueno para nuestros bichitos.

Los espermatozoides pueden sobrevivir poco tiempo tras el eyaculado y dependerá del medio donde se encuentren. Así, en un medio húmedo y caliente como la vagina, pueden resistir hasta cinco días.

Propiedades y usos no tan “convencionales” del semen

Contiene más de 50 compuestos, entre endorfinas, hormonas, neurotransmisores e inmunosupresores. Una de estas sustancias, la espermina, es un antioxidante utilizado en algunas cremas faciales para tratar las arrugas y mejorar el acné.

Según algunos estudios, el cortisol, la melatonina y la serotonina presente en el semen puede aumentar el estado de ánimo de las mujeres que sufren depresión, con mejores resultados si el contacto es vaginal. Otros beneficios, en la mujer embarazada, estos menos contrastados científicamente pero defendidos por algunos investigadores como Gordon Gallup de la University at Albany of New York, son mejorar la sensación de las típicas náuseas matutinas y disminuir el riesgo de pre-eclampsia (hipertensión arterial durante el embarazo).

Mientras buscaba información para preparar el artículo encontré “otros usos” que pueden ser más o menos cuestionados y que aquí os expongo (cada uno que saque sus propias conclusiones):

Durante la Primera Guerra Mundial, el Servicio Secreto de Inteligencia (MI6) comprobó que el semen no reaccionaba a los vapores de yodo, uno de los métodos de detección utilizados por las agencias secretas. Ideal para usarse como tinta invisible.

El artista alemán Martin Von Ostrowski, presentó en el año 2008 una serie de cuadros en el Museo Gay de Berlín. Sí, no utilizó una pintura habitual, sino su propio semen. Claro, para poder obtener material suficiente tuvo que eyacular en mil ocasiones, más o menos (no sé si las contaría).

El semen como ingrediente culinario

Dejo para el final el uso más… no sé si decir, interesante. Los “expertos” dicen que su sabor es “complejo y dinámico”, ¿qué entenderán para calificarlo así? Su textura maravillosa, algo atractivo para utilizarlo en la preparación de algunos platos. De hecho, podéis encontrar páginas web con recetas culinarias donde lo utilizan.

Debo advertir -creo que llegó el momento de hacerlo- que la ingestión de semen tiene sus riesgos. Infecciones venéreas como el VIH, la hepatitis B y C, el herpes y la clamidia, entre otras, pueden transmitirse con el sexo oral, aumentando dicho riesgo si una persona tiene heridas abiertas en la boca o las encías inflamadas.

Es conocido por todos que la edad de la mujer influye en la capacidad de quedar embarazada y de presentar defectos genéticos en el recién nacido, sin embargo, aunque el esperma del hombre es fértil a cualquier edad, su edad avanzada también aumenta el riesgo de problemas genéticos y de salud en los bebés.

¡Ah, se me olvidaba! El líquido preseminal también puede fecundar un óvulo a pesar de no tener espermatozoides. Esto se explica porque puede arrastrar los “animálculos” que se quedan en la uretra de una eyaculación previa. Nada, nada, otro consejo a tener también presente.

Un video: (puede herir la sensibilidad de algunos) 😉

Cómo preparar un “macho mojito” por Paul Photenhauer

Link foto:

dailytrend.mx

Publicado originalmente en : franciscojaviertostado.com

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Categorías: Historia

franciscojaviertostado

Médico especialista en Obstetricia y Ginecología. Soy autor de dos novelas históricas: Lucius Cassius, el médico esclavo y El Escrito de Dios, publicadas por la Editorial Stonberg. Recientemente he publicado mi tercer libro CÓMO ENFERMAR Y NO MORIR EN EL INTENTO Un viaje a través de la historia de la Medicina, un recopilatorio de artículos de mi blog.

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