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En busca de Durandal, la espada viajera del Cantar de Roldán

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J. M. Escalante

Estudiante de Geografía e Historia en la UNED. Redactor de contenidos en caminandoporlahistoria.com

Roldán es uno de aquellos personajes a caballo entre la realidad y la leyenda, por decirlo de otra manera, podríamos estar hablando del Lancerot francés.

Cantar de Roldán

La primera vez que se tiene noticias sobre este personaje, provienen del Cantar de Roldán. Este último está considerando el cantar de gesta más antiguo de Europa, y escrito a finales del siglo XI en francés antiguo. Dichos cantares son escritos durante la Edad Media para ser recitados como gestas caballerescas, y normalmente en las calles de los pueblos medievales.

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En busca de la espada del Cantar de Roldan
Supuestamente Roldán en la catedral de Metz

En dicho Cantar la figura principal es Roldán, que viaja por Europa junto a su espada Durandal. Además ambos al servicio del tío de Roldán, que no es otro que Carlomagno. Este último considerado uno de los padres de Europa, ya que fue uno de los últimos reyes medievales que consiguió unir a finales del siglo VIII, la mayor parte de los territorios del otrora Imperio Romano.

Por lo tanto en este punto encontramos dos personajes: uno ficticio, el Roldán del Cantar y uno real el sobrino de Carlomagno. Es precisamente en este punto donde surge la controversia, ya que los tres siglos pasados entre los hechos históricos y los narrados en el Cantar de Roldán, se interpretan erróneos. Es más, el Roldán que existió pudo ser un Conde de Bretaña. Así mismo la gran Batalla de Roncesvalles que se narra, pudo ser más bien una pequeña escaramuza. Es importante hacer este inciso para narrar el resto de la historia, basada en la búsqueda de Durandal la espada de nuestro personaje, y que navega entre la realidad y la leyenda.

En busca de la espada del Cantar de Roldan
Tapiz belga del siglo XV representando la Batalla de Roncesvalles

La Brecha de Roland

La primera vez que me encontré con Roldán y su espada fue en una de mis escapadas pirenaicas. Además fue en un punto considerado mágico por los montañeros. Evidentemente estoy hablando de la Brecha de Roldán, aunque muchos la conozcan con su nombre en francés, la Brecha de Roland.

En busca de la espada del Cantar de Roldan
La Brecha de Roland, vista desde la parte francesa

Se trata de una impresionante brecha de 40 metros en medio del macizo calcáreo pirenaico. Además sus enormes paredes superan los 100 metros de altura. Dicha brecha sirve como punto de paso entre España y Francia, además de unir dos de los Parques Nacionales más importantes de Europa. Por un lado el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido y por el lado francés el Parque Nacional de los Pirineos.

Según la leyenda dicha brecha fue abierta por la espada de Roldán. Todo comienza con la guerra de las tropas carolingias por expulsar a los musulmanes,  de la que posteriormente seria denominada Marca Hispánica. Dicha marca al otro lado de los Pirineos actuará a modo de colchón entre los Omeyas musulmanes y el Imperio Carolingio.

Tras siete años de guerra, al ejército franco solo le queda conquistar la ciudad de Zaragoza. Precisamente después de la última batalla y tras derrotar al rey árabe de Zaragoza, Roldán y sus hombres sufren una emboscada en su vuelta a Francia. Uno tras otro mueren todos los oficiales de Roldán, el cual sin otra solución y antes de morir, decide lanzar la espada con la intención de romperla. Gracias a la enorme fuerza y la dureza de Durandal, hoy día podemos disfrutar de uno de los espacios más bellos del Pirineo.

Lago de Carucedo

El siguiente destino donde se asegura que reside Durandal, es el Lago de Carucedo en la comarca leonesa del Bierzo. Este es uno los lagos más singulares de España en parte debido a su formación. Esta tuvo lugar durante la ocupación romana de la zona, y además fue la consecuencia de las excavaciones de las minas de oro de Las Medulas.

En busca de la espada del Cantar de Roldan
el lago de Carucedo en la provincia de León

El problema es; ¿cómo llegó allí?, ya que a pesar de las insistencias de los vecinos de Carucedo de que Durandal reside en el fondo del lago, nadie es capaz de dar su versión de los hechos.

Real Armería de Madrid

El tercer destino de la espada de Roldán, es todavía más inverosímil si cabe. Puesto que entra en juego otro de aquellos misteriosos personajes, que viven entre la realidad y la leyenda. El personaje en concreto es Bernardo del Carpio, un noble de León que la leyenda asegura que derrotó a Carlomagno en Roncesvalles.

En busca de la espada del Cantar de Roldan
Bernardo del Carpio en Salamanca

En dicho punto empiezan las contradicciones, la derrota de Carlomagno frente a las tropas de los vascones fue en el año 824, mientras que Roldán muere antes de acabar el siglo VIII. Pero aún así, la leyenda dice que fue a parar a las manos de Bernardo del Carpio,  el cual participaba de dicha batalla en apoyo de los vascones. A continuación fue enterrado junto a Durandal en la cripta de una cueva cercana a Aguilar de Campoo en la actual provincia de Palencia.

Pero no acaba aquí el viaje de la espada. En 1522 Carlos V a su regreso de Alemania, y tras haber escuchado las caballerescas historias sobre Bernardo del Carpio, decide coger la espada que le acompañara hasta el final de sus días. En consecuencia, si todo lo narrado fuese verídico, hoy día Durandal esta expuesta en la Real Armería de Madrid.

En busca de la espada del Cantar de Roldan
Real Armería de Madrid

Santuario de Rocamadur

Por último la patria de Roldán reclama la existencia de Durandal en su territorio. En concreto en el Santuario de Rocamadour, una localidad cercana a Burdeos. Dicho santuario fue construido a partir del siglo XI debajo de una gran roca. Precisamente en esta roca dejo clavada y es allí donde ha residido hasta hace pocos años.

En busca de la espada del Cantar de Roldan
Santuario de Rocamadour

La leyenda dice que antes de partir a la batalla de Roncesvalles, y ante el peligro que suponía perderla, la dejo clavada en dicha roca. Algo muy inverosímil, ya que no podemos imaginar un guerrero medieval acudir a una batalla sin su espada.

Por lo tanto, acabamos como empezamos, ¿Dónde está la espada de Roldán? O  simplemente ¿existió la espada de Roldán?

Aunque lo cierto es que lo mejor de la historia reside en  buscarla en todos esos fantásticos lugares. Si alguno se anima a unir los cuatro puntos debe saber que tendrá que realizar 2.200 km. 

Imágenes: commons.wikimedia

 

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