Saltar al contenido

Il Trovatore de Giuseppe Verdi nació en el Palacio de la Aljafería

The following two tabs change content below.

J. M. Escalante

Estudiante de Geografía e Historia en la UNED. Redactor de contenidos en caminandoporlahistoria.com

La Torre de la Aljafería.

Zaragoza fue ocupada por los árabes a principios del siglo VIII, en concreto en el año 714. Su misión convertirla en una de las plazas fronterizas entre los pueblos islámicos y los reinos europeos altomedievales.

Por lo tanto la necesidad defensiva llevará a la aparición de la torre de la Aljafería, en un punto temporal difícil de precisar, entre finales del siglo IX y principios del siguiente.

Si te gusta esta publicación, dale tu voto y comparte (al final).
Il Trovatore de Giuseppe Verdi nació en el Palacio de la Aljafería
El Palacio de la Aljafería en Zaragoza

Tras la guerra civil entre los omeyas cordobeses, los reinos árabes de la península ibérica se fragmentaran en los denominados reinos de taifas.  En concreto, en Zaragoza la Taifa Saraqusta, que decidirá la construcción del Palacio de la Aljafería para convertirlo en residencia real. Dicho palacio será el sueño de Al-Muqtadir el rey que llevará a dicha taifa a su máximo esplendor, y que expandirá sus dominios hasta el mediterráneo.

De esta manera el palacio se erigirá en torno a la antigua torre defensiva de forma cuadrangular. Por este motivo la torre quedará como uno puntos defensivos en las murallas del Palacio de la Aljafería. Por  cierto, dicho palacio se convertirá en uno de los más bellos del mundo islámico en la península Ibérica.

La torre de la Aljafería durante la época cristiana.

En 1118  la ciudad de Zaragoza fue tomada por Alfonso I el Batallador. El cual se hará dueño y señor del Palacio de la Aljafería, para convertir a nuestra protagonista, en la Torre del Homenaje Feudal. Es decir, el lugar donde el rey recibía a los vasallos para llevar a cabo el consabido homenaje medieval. Conforme al cual, el rey entregaba los feudos a cambio de su propia protección y apoyo. Pero a medida que el palacio cristiano, sede de los reyes de Aragón, se iba agrandando. La torre de la Aljafería  iba perdiendo importancia, hasta ser convertida en un calabozo, en especial con la llegada de la Inquisición de los Reyes Católicos.

La aljafería y su espectacular muralla medieval.

Por la torre seguirán pasando los años, y tendrá que esperar al siglo XIX para convertirse en la Torre de Trovador, a través de una rocambolesca historia.

En algún punto de la Edad Media o presumiblemente en la mente de Antonio García Gutiérrez, nace la historia de Manrico, un joven trovador criado por la gitana Azucena.

El trovador de la Aljafería.

Manrico estaba perdidamente enamorado de Leonor, una doncella que vive en el Palacio de la Aljafería. Además con la enorme fortuna de ser correspondido por la doncella con el mismo amor. Pero como es bien sabido, las clases sociales en la Edad Media pesaban en exceso, y por lo tanto el drama estaba servido.  De dicho drama se encarga el Conde Luna, que evidentemente también está enamorado de Leonor. Pero aún había más, ya que ambos pretendientes eran hermanos sin saberlo.

Para apartar a Leonor de Manrico, el Conde Luna decide enviarla a un convento. Pero el joven trovador no lo consiente y rapta a Leonor, ante lo cual y tras ser descubierto es encerrado en la torre de la Aljafería. Posteriormente Leonor decide quitarse la vida antes que vivir sin el trovador, pero antes de ello se entrega al Conde Luna, para que este, libere a su amado.

Escena de Il Trovatore

El Conde cumple su palabra, liberando a Manrico de la Torre de la Aljafería. Este último al enterarse como Leonor  ha conseguido su liberación decide no perdonarla  nunca más, tras lo cual el suicidio de Leonor, ya es inevitable.

A continuación el Conde Luna culpa al joven trovador de la muerte de Leonor. De ahí que decida quitarle la vida. En el mismo lecho de muerte de Manrico, la gitana desvela que ambos eran hermanos, y por lo tanto la venganza de esta, queda consumada.

Antonio García Gutiérrez.

Como se puede comprobar un auténtico drama típico del romanticismo español del siglo XIX,  que supuso el gran éxito de Antonio García Gutiérrez. Así mismo nacerá el actual nombre de la torre de la Aljafería, La torre del Trovador.

Antonio García Gutiérrez  nació en Chiclana de la Frontera en 1813. Tras ponerse a estudiar medicina, conoce su verdadera vocación, la literatura y el teatro. Por lo que decide dejar la carrera a medias y viajar hasta Madrid, lugar donde empieza a trabajar como traductor de francés y periodista circunstancial.

Como económicamente no le resulta muy rentable, decide alistarse en el ejército. Tras lo cual y en uno de los viajes a Zaragoza conoce la Torre de la Aljafería, de la que queda prendado. A partir de ese momento la historia del trovador quedará plasmada con la pluma de este autor teatral.

Tras volver a Madrid y completamente en la miseria decide acudir a un amigo para poder presentarla en los teatros de Madrid. El amigo en cuestión, Espronceda, uno de los escritores románticos más importantes de la época en Madrid. De la mano del cual se estrenó el 1 de marzo de 1836 el trovador, que se convirtió en una de las obras de teatro  más exitosas del romanticismo español del siglo XIX.

Pero posiblemente se hubiera quedado ahí de no ser por que dicho argumento llegó a oídos del mejor compositor de ópera de momento

Giuseppe Verdi.

La primera coincidencia con Antonio García, el  año de nacimiento, ya que ambos nacieron en 1813. Aunque Verdi a más de 2.000 kilómetros de Chiclana, en concreto en Busseto una pueblecito al sur de Milán.

Giussepe Verdi nació en el seno de una familia muy humilde, pero contó con un mecenas de lujo. En concreto Antonio Barezzi un terrateniente y comerciante que tenía la música como pasión. De ahí que rápidamente se dio cuenta de la enorme facilidad para la música del joven Giuseppe Verdi. Así que lo envió a Milán para realizar los estudios de música.

Tras casarse con la hija del propio Barezzi, y el desgraciado fallecimiento  de esta, solo cuatro años después de su matrimonio. Giuseppe Verdi se dedica en cuerpo y alma a la composición operística. De esta manera llega su primer gran éxito, su obra Nabucco le convierte no solo en uno de los grandes músicos de Italia. Sino que además se convertirá en el abanderado de la reunificación italiana, algo por cierto que no había existido desde la caída del Imperio Romano, casi quince siglos antes.

Il trovatore de Verdi.

A partir de entonces le llueven los contratos y los mecenazgos, que le obligan a componer continuamente. A Principios de la década de 1850 compone tres de sus operas más importantes, Rigoletto, La Traviatta y por supuesto la del héroe del Palacio de la Aljafería, en este contexto verá la luz Il Trovatore de Giuseppe Verdi.

Durante uno de sus viajes a Madrid, conoce la historia que años antes había encumbrado al dramaturgo español Antonio García. Así que decide trascribirla a su concepto operístico, dándole incluso un toque político como era de menester en el siglo XIX italiano. En concreto el conde Luna está al servicio del rey de Aragón Fernando I, que tiene que hacer frente a la revuelta de Urgell, donde el joven trovador integra el ejercito de Conde de Urgell. Por cierto esta revuelta tuvo como protagonista escenarios tan impresionantes como el Castillo de Loarre.

Cartel de una de las múltiples representaciones de la ópera de Verdi

Desde entonces se ha convertido en una de las óperas más representadas del mundo. En concreto en este siglo XXI y según la lista Operabase ha ocupado el número 20 en cuanto a representaciones. Aunque por cierto, muy lejos de la más representada que también pertenece a este autor, estoy hablando de La Traviatta.

En definitiva, esta ha sido la historia de cómo la Torre de la Aljafería ha llegado a todos los rincones del mundo de la mano de Il trovatore de Verdi y su joven trovador Manrico.

Visto: 741 veces.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *