adn-de-los-textos pilaresNo vas a encontrar en el mundo un solo escrito que no quepa en uno de los tres elementos que forman el ADN de los textos. La letra A corresponde a la argumentación. Hay muchos escritos que se consideran argumentativos porque su intención es convencer a los lectores de algún tema. Por lo general son sugestivos, invitan a que tomes una postura, a que te definas por una idea. Utilizan mucho la retórica, que es el arte de convencer con palabras. Vea el ejemplo:

¿Es posible que todavía exista alguien en el mundo que crea en la visita a la Tierra de los extraterrestres? No tienen idea del trabajo que cuesta llevar a cabo un viaje a través del espacio, inventar una tecnología multimillonaria para trasladarse a la velocidad que se requiere para llevar de una parte de la galaxia a otra por muchos años, quizá cientos de años, generaciones que no conocieron su planeta de origen y que no conocerán el planeta de destino. Qué absurdo suena eso de llegar para estarse escondiendo detrás de las montañas o abduciendo vacas. ¡Eso es ridículo!

extraterresteLa retórica

Es muy útil para impactar iniciar con una pregunta, porque causa en el lector la duda de cómo puede resolverse un enigma. Nuestro cerebro es adicto a ellos. Siempre desea resolver temas que le intrigan. ¿Quién mató a la señora Pott? ¿Cuánto mide el universo? ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? Por eso, a un buen número de personas, nos gustan las novelas policiacas o de intriga.

En el ADN, posteriormente, vemos la letra D que corresponde a la descripción, cuya forma más simple es la (D) definición de un (D) diccionario. Es como cuando un escritor nos explica cómo era una habitación o de qué color es un paisaje. Este tipo de escritos son muy comunes en los ensayos científicos, pero también en los libros de texto y las novelas. Para que conozcas la vida de un personaje de la historia, encontrarás siempre una descripción de los principales hitos que marcaron su vida: quiénes fueron sus padres, dónde nació, dónde cursó sus estudios, si es que los tuvo, etc. Esa es la descripción y te voy a presentar un ejemplo.

En ese momento, aproveché para fijarme en los dos tipos. El segundo tenía los hombros anchos, el cabello rubio, grueso bigote, enormes cejas arqueadas, una diminuta boca que se doblaba geométricamente para formar una sonrisa aceptable y un temperamento nervioso. Su grueso bigote y su gorda nariz se tensaban cada vez que hablaba.

Estulin, Daniel. La verdadera historia del Club Bilderberg, Planeta. España. 2005, P. 18

Pilares vitales para un texto

Quiero hacerte notar que tiene una pequeña mezcla con el tercer apartado también, y que notarás con más detalle cuando te la explique, porque la N corresponde a narración. Los escritos englobados en este último, son los textos que explican las acciones, movimientos, tareas que realizan las personas. escribirSe caracterizan, debido a ello, en tener muchos verbos. En el ejemplo anterior observa cómo la primera oración antes del punto, hay dos verbos: “aproveché” y “fijarme”. Toda esa oración es narrativa. Luego viene la descripción general de los “dos tipos”. Al final utiliza otro poco de narración dentro de la descripción que hace de los bigotes y la nariz, que se “tensaban” cuando “hablaba”.

Mezclar los tres tipos

El ADN de los textos debe trabajarse con destreza. Gracias a ellos podrás hacer más divertidos y entretenidos tus escritos y tus lectores lo van a amar, sin duda. Puedes mezclarlos, pero debes preguntarte siempre si están siendo atractivos para tu público. Mira cómo lo hacía García Márquez:

El coronel Wilson fue a la oficina a enfrentarse con el estruendoso militar engalanado para la ocasión con un uniforme de parada y una constelación de medallas de guerra. Pero su altanería estaba entonces por los suelos, y tenía los ojos anegados de lágrimas.

García Márquez, Gabriel. El general en su laberinto, Diana. México, 1989. P. 65

pilares-de-la-escrituraGabriel García Márquez tenía una forma muy habilidosa de mezclar los tres en el mismo párrafo. Si se trata de descripción, nos enteramos que el coronel Wilson fue a ver a un militar con uniforme y muchas medallas, un tipo altanero, sólo que estaba desmotivado (por los suelos) y con los ojos llenos de lágrimas.

Si hablamos de argumentación, vemos el uso de términos como “engalanado” y “enfrentarse” como una forma de dignidad militar. Y si pensamos en la narración, ni se diga. Todo el texto tiene verbos, que quedaron subrayados.

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